España y las autonomías

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España y las autonomías

31 personas han leído este artículo.Uno de los grandes problemas de España tiene que ver con el Estado de las Autonomías y los nacionalismos periféricos

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31 personas han leído este artículo.

Uno de los grandes problemas de España tiene que ver con el Estado de las Autonomías y los nacionalismos periféricos que generan unas tensiones políticas y unas desigualdades económicas y sociales insoportables para el país.
Por parte de los políticos, ya ancianos, que pusieron en marcha el modelo autonómico y la constitución actual existe la concepción de que el modelo autonómico es perfecto. Están tan enamorados de su propia obra que no quieren que nadie pueda revisarla. Es una frase común a todos ellos escucharlos decir: “El proceso autonómico ya se ha completado”. En un régimen democrático no hay verdades divinas que valgan y parece que esa posición tampoco es especialmente acertada. En una democracia nada se ha completado y todo debe estar abierto a revisión e incluso, como es el caso autonómico, a una regresión si es preciso pues se han cometido errores evidentes desde mi punto de vista.
En principio, el modelo autonómico y municipal es correcto ya que cuanto más pequeño y más apegado al territorio esté el poder tiene más facilidades para responder a los problemas de los ciudadanos. Sobre todo porque comprende mejor los problemas de estos que, en múltiples ocasiones, se deben a circunstancias culturales, geográficas o ambientales que no se comprenden bien si no se vive bajo estas mismas circunstancias.


Por poner un ejemplo concreto, con el cambio climático y el calentamiento global sostenido se han vivido situaciones curiosas. El caso de que al aumentar la temperatura media año tras año en las provincias del norte de España se vivió un verano anticipado del cual los trabajadores norteños se quejaron mucho y que hizo descender la productividad. “Es imposible trabajar en estas condiciones” se dijo. Estas mismas personas que sufrían lo que es tener que realizar tu actividad diaria bajo el sol y el calor eran las mismas que decían que en el sur de España no se trabaja porque la gente es vaga, demostrando una incapacidad manifiesta para comprender lo que ocurría en otras zonas. Parece evidente que si todo el poder se ejerce desde Madrid en una tierra tan rica, plural y heterogénea como es España, no se tomarán debidamente en cuenta los problemas locales y sus peculiaridades. Entre otras cosas porque no se entenderán.
Así pues, yo creo que el modelo de atención al ciudadano y toma de decisiones locales descentralizado es un modelo mucho mejor que un modelo que tienda a la centralización total.


Dicho esto no comparto el modelo autonómico actual español y lo veo como el culpable de parte de los grandes problemas que sufre este país. No porque la multiplicación de cargos políticos genere la crisis económica como propugna la derecha si no por las cuestiones que analizaré a continuación. Debemos tener claro que la Nación se construye y fortalece desde el Estado por tanto hay mecanismos que no pueden bajo ninguna circunstancia descentralizarse. Porque uno de los mayores problemas a los que se enfrenta la sociedad española es precisamente la puesta en cuestión de España como Nación y proyecto común de los españoles.
En primer lugar, no puede ser que haya españoles de 1ª categoría y españoles de 2ª categoría en función de donde nazcas. A día de hoy en España se da una situación que es absolutamente anticonstitucional pues se produce que en distintas zonas de España más ricas el gasto sanitario público por persona es mayor que en las zonas menos desarrolladas. Esto no puede ocurrir en el Estado, no puede diferenciarse entre ciudadanos privilegiados o regiones privilegiadas y no privilegiados. No puede ser que se atienda mejor o se invierta más en la educación y en la sanidad pública en una persona por el simple hecho de nacer en el País Vasco que en Andalucía, debemos terminar con esta situación.
Todos los españoles tienen la misma consideración y los mismos derechos y obligaciones en tanto que españoles, esto es el fundamento de la constitución y por tanto podemos afirmar que la situación actual es anticonstitucional, injusta y debe ser revertida por lo que estas competencias deben ser recuperadas por el Estado y desarrolladas atendiendo escrupulosamente por igual a cada ciudadano español independientemente de donde viva.


Tampoco puede ser que por vivir en una zona u otra se paguen más o menos impuestos. Al igual que no tiene sentido que haya aranceles comerciales dentro de las propias fronteras españolas no debería ser posible que no se paguen los mismos impuestos y tasas en todos los lugares de la geografía española por igual, esta situación debe ser revertida de manera radical. En toda España deben pagarse los mismos impuestos y la administración debe comportarse exactamente igual en todos los lugares, es decir, debe haber una centralización y una armonización sobre todo el territorio para acabar con las desigualdades entre zonas dentro de nuestro propio país.
Esto nos lleva a un punto que también se debe tratar con detenimiento, España se ve ante la urgente necesidad de realizar un nuevo Decreto de Nueva Planta. Se debe realizar una muy seria actividad para homogeneizar los estatutos, reglamentos y procedimientos en todo el país de manera que un ciudadano que quiera montar una empresa en Sevilla deba hacerlo de manera igual que si decide hacerlo en Barcelona. Además se debe acabar con la duplicidad y las gestiones administrativas lentas y tediosas que anquilosan la actividad económica nacional. Para ser más claros, debemos armonizar impuestos, tasas y procedimientos administrativos para que sean exactamente los mismos en todo el Estado y además estar sujetos únicamente a la autoridad y potestad de este.
Por último parece evidente que un Estado se compone de sus instituciones públicas y un plan general de estudios. El Estado debe centralizar y armonizar un único plan de estudios para todas las zonas del territorio y controlar la actividad docente de manera pormenorizada. Con el plan educativo se forman los futuros ciudadanos del país y por tanto este no puede recaer en manos de las comunidades autónomas. Así España se encuentra ante muchas posibilidades de reforma del modelo autonómico pero parece que pocas se encaminan hacia la dirección correcta.

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